1+ idea para solucionar los secuestros al paso usando solo el celular
Posted on 26. Jun, 2009 by Edwin Chávez in General
¿Quién no tiene un amigo o familiar víctima de los secuestros al paso? Pues bien, esta es una idea interesante con respecto a los secuestros en taxis y cuya solución involucra el uso del teléfono móvil, el mismo que cuenta actualmente con una penetración que supera el 80% dentro la población limeña, es decir, casi un celular por cada habitante de Lima Metropolitana. La idea no es nada compleja: involucra al Estado como generador de la plataforma y a los ciudadanos como individuos que hacen uso de ella.
LA IDEA
Es sencilla. Así como uno envía un SMS gratuito a la central de Claro o Telefónica para saber de cuánto dinero dispone en su celular (en el caso de Telefónica uno envía un mensaje al número 600 con la letra S y de inmediato recibes el saldo pendiente de tu cuenta), uno debería tener la opción de enviar un SMS gratuito escribiendo el número de placa del taxi en el que estás a punto de embarcarte.
La respuesta debe ser informativa e inmediata. Debemos saber si el taxi está registrado, cuál es la marca y color del vehículo, cuál es el nombre y DNI del conductor. Con esta información el pasajero tendrá todas las herramientas disponibles para comprobar si está a punto de tomar un vehículo falso con un secuestrador al volante. Además de que incentivaría la formalización del transporte de taxis.
El ESTADO
Implementar por parte del Estado esta medida de seguridad no requeriría de mucha inversión. Solo bastaría reunir la información de taxis registrados a nivel nacional y crear un software similar al que las empresas de telefonía utilizan para interactuar con sus clientes. Hace meses incluso la Policía Nacional estrenó un sistema para detectar placas falsas, exceso de velocidad, entre otras características. ¿Y este tipo de soluciones, con la participación ciudadana, por qué no? Un verdadero paquete de seguridad ciudadana implica que no solo los organismos oficiales cuenten con herramientas para reconocer agentes transgresores sino también los propios ciudadanos, principales víctimas de la delincuencia.





















